Semana 1: “Identidad del hombre según Dios” (Día 1)
¿Alguna vez has sentido que tu vida va en automático, como si solo estuvieras pasando los días sin un propósito claro?
Déjame decirte algo: fuiste hecho para mucho más de lo que estás viviendo.
¿Quieres saber cómo vivir de manera plena?
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No naciste para sobrevivir, sino para manifestar Su carácter en cada paso que das.
Cada decisión es una oportunidad de mostrar Su justicia, Su amor y Su verdad.
“Haz clic aquí para leer la cita completa.” Génesis 1:26-31
El hombre fue creado con un propósito único y especial: reflejar el carácter y la autoridad de Dios en la tierra. No somos producto del azar, ni simples criaturas que evolucionaron. Fuimos diseñados para ser imagen de Dios, lo que implica actuar como Él lo hace, en integridad, mostrando su amor, misericordia, justicia y rectitud. Ser “imagen de Dios” es un privilegio, pero también una gran responsabilidad, cada palabra, cada acción, debe apuntar a mostrar quién es nuestro Padre.
Sin embargo, por la desobediencia, entró el pecado al mundo y esa imagen original fue distorsionada. En nuestros días, vemos las consecuencias de esto por todas partes: hombres esclavos de sus deseos, dominados por sus pasiones, egoístas y orgullosos, con vidas que parecen tener rumbo y éxito a los ojos del mundo, pero que en el fondo están vacías, carentes de propósito y desconectadas del diseño de Dios.
La humanidad ha perdido el sentido del propósito porque se ha desconectado de su fuente, de Dios y su diseño. Vemos como la moral día a día se desmorona, lo que antes era llamado bueno ahora se tacha como retrógrado, y lo que antes era malo, ahora se celebra como progreso.
Muchos hombres en la actualidad, han dejado de pelear por lo que realmente vale la pena. Renuncian a formar familias, huyen del compromiso y se rinden ante la comodidad. Luchan por ganar dinero, reconocimiento y alcanzar el éxito, pero no por proteger su casa, su matrimonio, sus hijos e incluso, su integridad. Han dejado de cuidar a su esposa, de guiar y amar a sus hijos, de honrar a sus padres y de servir a otros. Han olvidado que fueron llamados a reflejar el corazón del Padre.
Pero esta no es la voluntad de Dios para ti. Fuiste creado con un diseño perfecto, con un propósito eterno y con la capacidad de reflejar al Padre Celestial. Jesús (Yeshúa por su nombre Hebreo), vino precisamente para restaurar lo que el pecado destruyó: Él es el camino de regreso al diseño original. Solo en Él puedes encontrar quién eres realmente y para qué fuiste creado.
“De modo que si alguno está en el Mesías, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron, he aquí todas son hechas nuevas.”
Hoy es tiempo de volver a Yeshúa, rendir tus deseos y tu vida a Él. Solo así podrás levantarte como el hombre que Dios soñó: fuerte, responsable, lleno de propósito y capaz de reflejar su carácter en cada área de tu vida.
Desafío de hoy
Piensa en una situación reciente en la que actuaste de forma contraria al carácter de Dios (con egoísmo, mentira, ira, indiferencia, etc.).
Pregúntate:
¿Esta actitud reflejó al Padre o a mi vieja naturaleza?
¿Qué parte de mi carácter necesito rendir a Dios para parecerme más a Él?
Hoy, te invito a que tomes unos minutos para orar y decirle al Señor que quieres volver a ese diseño original:
Ora Conmigo
Padre, gracias por crearme a tu imagen. Perdóname por las veces que no te he reflejado. Hoy rindo mi carácter y mi voluntad para que seas Tú quien viva en mí.
Enséñame a actuar con integridad, justicia y amor.
Hazme un hombre que te muestre con sus hechos, no solo con sus palabras.
En el nombre de Yeshúa, amén.
Luego, toma una acción concreta que afirme que vives como imagen de Dios. Algunas ideas:
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Hoy : perdona, pide perdón, ayuda a alguien, habla con integridad.
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Antes de actuar o hablar en una situación difícil, pregúntate: ¿Esto refleja el carácter de Dios?
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Evalúa si hay actitudes o hábitos en ti que no reflejan a tu Creador (egoísmo, ira, pasividad, doble vida). Escríbelos y entrégaselos al Señor.
Recuerda: Fuiste creado para reflejar a tu Padre. No vivas imitando al mundo, sino revelando al Creador en cada área de tu vida.
