Un encuentro con el amor, el perdón y la vida que Dios tiene para ti.
Hola, me alegra que estés aquí!!
No es casualidad que hayas llegado a este lugar. En medio de tantas voces, caminos, opciones y promesas, muchas veces nos sentimos perdidos, cargados o buscando algo que realmente llene el corazón. Y quizá tú mismo lo has sentido. La verdad es que todos compartimos una misma necesidad profunda: estar en paz con Dios.
Sin embargo, la vida, nuestras decisiones y el pecado nos han alejado de Él.
Pero hoy te traigo una buena noticia, Dios no nos dejó solos. Jesús (Yeshúa por su nombre hebreo) en su gran amor, vino a buscarnos, se hizo hombre y murió en la cruz por ti y por mi, abriendo el camino de regreso a el Padre.
¿Quién es Yeshúa (Jesús)?
“En el principio ya existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba con Dios en el principio. Por medio de él todas las cosas fueron creadas; sin él, nada de lo creado llegó a existir. En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad. Esta luz resplandece en la oscuridad, y la oscuridad no ha podido apagarla.”
“Yeshúa es esa luz que sigue brillando hoy. Él quiere traer vida y esperanza a tu corazón.”
Yeshúa, es la palabra de Dios que se hizo hombre (filipenses 2:5-8) para mostrarnos quién es realmente el Padre (Juan 14:9). No vino a fundar una religión, sino a revelarnos el amor de Dios de manera cercana y real. (Juan 3:16 ; Romanos 5:8 ; 1 Juan 4:9 )
Él mismo dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6). Esto significa que Yeshúa es el camino que nos lleva de regreso a Dios, la verdad que nos muestra quién es realmente el Padre, y la vida que llena nuestro vacío interior y nos da esperanza eterna.
Él conoce tu vida, tu dolor, tus dudas y tus luchas (Salmos 139:1-2), y aun así te ama profundamente (Jeremías 31:3).
Caminó entre nosotros (Juan 1:14), enseñó la verdad (Juan 18:37 ; Juan 8:31-32), sanó a los enfermos (Hechos 10:38; Mateo 4:24), levantó a los caídos (Salmos 145:14) y dio esperanza a los que estaban perdidos (Lucas 19:10). Pero lo más importante es que entregó su vida en la cruz para librarnos del pecado que nos separaba de Dios. (1 Pedro 2:24; Isaías 53:5-6; 2 Corintios 5:21).
Con su muerte nos dio perdón (Efesios 1:7; Colosenses 1:13-14), y con su resurrección abrió un camino de regreso a la casa del Padre (Hebreos 10:19-20; 1 Pedro: 3-5; Efesios 2:18; Colosenses 1:21-22; Juan 14:6).
Hoy, Yeshúa está vivo (Apocalipsis 1:18; Romanos 6:9; Hebreos 7:25), listo para restaurar tu corazón, darte una vida plena aquí en la tierra (Juan 10:10) y asegurarte la promesa de vida eterna con Él. (Juan 11:25-26)
La Biblia lo resume así: “Si confesares con tu boca que Yeshúa es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo” (Romanos 10:9). Esto significa que la salvación y la vida eterna ya no dependen de lo que tú puedas lograr, (Efesios 2:8-9) sino de lo que Él hizo por ti (Romanos 3:24).
Solo falta tu respuesta: abrirle el corazón, creer en Él y confesarlo como tu Señor.” (Apocalipsis 3:20; Romanos 10:9-10 )
Hoy mismo puedes acercarte a Dios. Él está con los brazos abiertos, esperando que lo invites a tu vida. No necesitas palabras complicadas, solo un corazón sincero.
Si nunca lo has hecho, oremos juntos así:
“Señor Yeshúa, hoy reconozco que te necesito. Sé que he estado lejos de Ti, viviendo a mi modo y he pecado. Creo que moriste por mí en la cruz para perdonarme y resucitaste para darme una vida nueva. Te entrego mi corazón y te recibo como mi Señor y Salvador. Lávame de todo pecado, sana mis heridas y restaura mi vida.
Hazme tuyo, enséñame a caminar en tus caminos y lléname de tu Espíritu para vivir en tu verdad y en tu amor.
Desde hoy quiero seguirte y confiar en Ti todos los días de mi vida. Amén.”
Si has hecho esta oración, comienza un nuevo camino. Lee la Palabra de Dios, ora cada día y busca caminar junto a otros que aman a Yeshúa.
“De modo que si alguno está en el Mesías, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17).
Si es la primera vez que haces esta oración y deseas conocer más de Dios y cómo acercarte a Él, estaremos encantados de acompañarte en este nuevo camino.
Escríbenos al correo: contacto@goodland.com.co
¡Estaremos felices de recibir noticias tuyas!